NEWS | June 15, 2017

Entre los trabajadores agrícolas, los inmigrantes son los menos propensos a utilizar el programa SNAP

Los investigadores de UC Davis recomendaron reducir las disparidades en la participación en el programa de nutrición federal

Editor's note:

Read this press release in English: Among farmworkers, immigrants are less likely to use SNAP

(SACRAMENTO, Calif.)

El Programa Complementario de Asistencia Nutricional (Supplemental Nutrition Assistance Program; SNAP) — conocido anteriormente como “cupones de alimento” — que ayuda a las personas y familias de bajos ingresos a comprar comida suele ser utilizado con menos frecuencia por trabajadores agrícolas elegibles para recibir los beneficios que son inmigrantes, hispanos, de sexo masculinos, sin hijos o que residen en California, según lo revela una nueva investigación de los economistas de salud de UC Davis.

Publicado en el Journal of Immigrant and Minority Health, el estudio socava la creencia común de que los trabajadores de campo inmigrantes, en especial los trabajadores de campo hispanos, son quienes más utilizan el programa SNAP. También destaca la necesidad de analizar la falta de participación de aquellos que son legalmente elegibles y que podrían beneficiarse de este programa, que reduce el hambre y estimula el gasto.

“La crisis financiera mundial en la última década definitivamente aumentó el uso del SNAP entre los trabajadores agrícolas, lo cual no fue una sorpresa dado que la participación en el SNAP históricamente fluctúa in tándem con los niveles de pobreza”, dijo el autor principal Paul Leigh, un profesor del Departamento de Ciencias de Salud Pública y del Centro de Políticas de Atención Médica e Investigación en UC Davis.

“No vimos un aumento desproporcionado del uso del programa de SNAP por parte de los inmigrantes, tanto documentos como no documentados, que suelen ser los más golpeados por la recesión económica”, dijo Leigh. “El mayor aumento porcentual fue entre los ciudadanos”.

Un programa del Departamento de Agricultura de los EE.UU., SNAP, ofrece subsidios para comida o plantas o semillas para cultivar alimentos según distintos criterios de elegibilidad como ingresos y composición familiar. Los inmigrantes indocumentados pueden calificar si tienen niños nacidos en los EE.UU. y los inmigrantes documentados pueden calificar después de haber residido en los EE.UU. por cinco años.

Una evaluación integral de los datos sobre hogares de trabajadores agrícolas

Leigh, junto con el coautor Alvaro Medel-Herrero del Centro para la Salud y el Medio Ambiente de UC Davis se propusieron tener una visión clara de la participación en el programa SNAP de los trabajadores agrícolas de los EE.UU., con foco en los años de recesión que siguieron a la crisis financiera de 2007-2008.

Analizaron los datos obtenidos entre 2003 y 2012 de los encuestados adultos de aproximadamente 18,000 hogares incluidos en la Encuesta Nacional de Trabajadores Agrícolas del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, que incluyen información demográfica, laboral, migratoria y de salud de los trabajadores de campo, incluido su uso o no uso de SNAP. El conjunto de datos es particular, según Leigh, porque contiene información sobre inmigrantes indocumentados.

Los encuestados fueron divididos para su comparación en tres grupos: ciudadanos, inmigrantes documentados e inmigrantes indocumentados. Prácticamente todos los inmigrantes que participaron en el estudio eran hispanos; sin embargo, los ciudadanos se agruparon por etnia: blancos no hispanos, hispanos y otros.

Más personas participaron en SNAP, la mayoría ciudadanos

Los resultados mostraron que la participación en el SNAP entre los trabajadores agrícolas aumentó de 4.9 por ciento en 2008 a 18.7 por ciento en 2012 (13.8 puntos porcentuales), lo cual revirtió una tendencia de participación descendiente durante los seis años previos cuando se evidenció un crecimiento económico. La cantidad de hogares de trabajadores agrícolas debajo de la línea de la pobreza aumentó del 15 por ciento en 2008 a 24 por ciento (9 puntos porcentuales) en 2012.

En términos de la condición de ciudadanos de los trabajadores agrícolas, el mayor aumento en la participación del SNAP fue entre los ciudadanos, de 9.5 por ciento a 26.9 por ciento (17.4 puntos porcentuales). El segundo mayor aumento fue entre los inmigrantes indocumentados, que pasó de 3.9 por ciento a 16.4 por ciento (12.5 puntos porcentuales). La participación en el programa SNAP de los inmigrantes documentados aumentó de 6.3 por ciento a 7.2 por ciento (0.9 puntos porcentuales). 

Los inmigrantes fueron menos propensos a usar el SNAP

Entre 2003 y 2012, los trabajadores agrícolas documentados e indocumentados tuvieron entre 40 por ciento y 43 por ciento menos de probabilidades de participar en el SNAP que los hogares con jefes de familia que son ciudadanos blancos no hispanos con la misma necesidad, según se determina por el nivel de pobreza y la cantidad de niños.

Los ciudadanos hispanos fueron menos propensos a usar el SNAP

Además, desde el 2003 al 2012, los investigadores hallaron que los trabajadores agrícolas que eran ciudadanos hispanos fueron 30 por ciento menos propensos a participar en el SNAP que los ciudadanos blancos no hispanos con el mismo nivel de pobreza y la misma cantidad de hijos.

El uso de SNAP fue más alto para los más pobres, padres y mujeres

Los investigadores hallaron que, independientemente de la raza o la etnia, el nivel de pobreza del hogar y las edades de los niños en el hogar fueron los predictores con mayor incidencia en la participación en el SNAP. Las mujeres jefas de familia también fueron 43 por ciento más propensas a participar en el programa que los jefes de familia hombres.

California está retrasada en la inscripción en el SNAP

Finalmente, tomando en cuenta el nivel de pobreza constante de los hogares y la cantidad de hijos, los trabajadores agrícolas residentes de California fueron menos propensos a participar en el SNAP, mientras que los residentes del Noroeste fueron más propensos a participar cuando se los compara con el Este, Sudeste, Este Medio y Sudoeste. California tradicionalmente ha tenido una inscripción más baja en el programa SNAP que el resto de la nación, en función del potencial de inscripción, posiblemente debido a las cargas asociadas con el proceso de solicitud, al temor a la deportación o la falta de familiaridad con el programa.

Los investigadores esperan que su estudio ayude a asegurar el futuro del SNAP que, si bien se expandió después de la crisis económica, actualmente se están evaluando recortes drásticos. También esperan que las nuevas investigaciones identifiquen las formas de abordar las barreras para utilizar el programa SNAP entre las personas elegibles que aún no lo usan.

“Los trabajadores agrícolas y sus familias hacen prosperar nuestra economía agrícola y ponen la comida en nuestras mesas, y también tienen derecho a comer”, dijo Medel-Herrero. “Asegurar que el SNAP esté disponible y accesible para ellos también nos beneficia a todos”.

El estudio titulado “Changing SNAP-Participation Trends Among Farmworker Households in the U.S., 2003-2012,” (Cambiando la tendencia de participación en el SNAP de los hogares de los trabajadores agrícolas en los EE.UU.) fue financiado parcialmente por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (subsidio 2U54OH007550-11).

Podrá encontrar más información sobre UC Davis Health, incluso sobre el Departamento de Ciencias de Salud Pública y el Centro para la Política de Atención Médica e Investigación en health.ucdavis.edu. Podrá encontrar más información sobre el Centro para la Salud y el Medio Ambiente de UC Davis en che.ucdavis.edu.